Alberto Moreno Frank Garcia Jr. Lorena Manzo Dayton seminar 14MAY11 003 300x150 Conferencia en Dayton ofrece una perspectiva amplia sobre la inmigración

Alberto Moreno (a la izquierda), Frank García, Jr., y Lorena Manzo ; Foto por Richard Jones, El Hispanic News

Richard Jones
El Hispanic News

Dayton, OR — Hace varios meses, cerca de cuando la Iglesia San Martín de Porres había bloqueado un atento externo de vender su edificio, otro asunto apareció. Sally Godard le hizo una pregunta inquisitiva a María Sandoval, una de las líderes de San Martín.

“¿Qué”, preguntó Godard, “están haciendo sobre la inmigración?”

Sandoval sólo pudo parpadear. La intensidad de su campaña para salvar a San Martín — junto con su deber de mantener a su familia y trabajar durante el día como una juez del estado de Oregón — había tomado hasta la última onza de su concentración.

La respuesta inmediata a la pregunta hecha por Godard, concedió Sandoval, fue “no mucho”. La respuesta a largo plazo vino a mediados de mayo en la forma de un foro de dos días sobre la inmigración en el Condado de Yamhill, descrito como “una conferencia inspiradora e informal para la comunidad”.

Esta sesión extensa incluyó a una docena de oradores, dos películas, seis talleres, dos presentaciones por paneles, una actualización de noticias sobre los Proyectos de Leyes SB 742 y SB 845, y una meditación de clausura no sectaria. El programa inició el viernes, 13 de mayo, por la noche, en el campus de la Linfield College y continuó en la Iglesia San Martín esa misma noche y todo el día sábado.

Muchas de las casi cien personas que asistieron vinieron de otras iglesias en las áreas de McMinnville y Newberg. Sandoval ofreció darles información a sus congregaciones.

Proyectos de Leyes SB 742 y SB 845

Amanda Aguilar-Shank tuvo buenas noticias y noticias no muy buenas sobre dos proyectos de leyes que afectarían a muchos latinos en Oregón.

“Oregón está en posición de ser uno de los pocos estados que podrían aprobar legislación a favor de inmigrantes”, dijo ella.

El Proyecto de Ley SB 742 — el proyecto de ley de “Equidad de matrícula” — está obteniendo apoyo político, informó Aguilar-Shank. Ella les urgió a las personas a que escribieran cartas a los editores [de los periódicos] para mostrar apoyo popular hacia el proyecto de ley. Aguilar-Shank es una educadora en la comunidad y organizadora del Proyecto de Organización Rural de Oregón.

El proyecto de ley les permitiría a todos los estudiantes que se gradúan de escuelas secundarias en Oregón a que paguen matrículas como residentes del estado. Actualmente, los estudiantes indocumentados pagan cuotas como residentes de fuera del estado — como tres veces la cantidad de la matrícula.

“El Proyecto de Ley SB 845 no será aprobado durante esta sesión”, dijo ella, “pero permanecerá por ahí”.

Esto afectará a los trabajadores indocumentados en Oregón cuando sus licencias para conducir caduquen y deban ser renovadas cada mes.

“El otro lado de la inmigración”

Muchos asuntos complejos aumentan el porcentaje de la inmigración desde México hacia los Estados Unidos. Una película mostrada durante la sesión del sábado por la tarde — “El otro lado de la inmigración” — ofreció mucha información que la mayoría de los estadounidenses no conocen.

La película ofreció como media docena de entrevistas con hombres y mujeres en México. Presentó una imagen clara de las causas y efectos provenientes en ambos lados de la frontera.

Un problema viene de los billones de dólares que el gobierno de los EE.UU. les da a las enormes corporaciones agricultoras de los EE.UU. Según la revista Business Week, los subsidios para el cultivo excedieron los $15,4 billones de dólares en el año 2009. La mayoría de este dinero les es dado a los productores de maíz (y etanol). Estos subsidios y el dudosamente nombrado “Tratado de Libre Comercio” les permite a los mega-agricultores a vender a mejor precio que los productores mexicanos.

Un agricultor mexicano dijo que ya no cultiva maíz, “ya que uno no puede recibir un buen precio por él”. Otro dijo, “Las cosechas básicamente no tienen ningún valor. No tiene sentido trabajar aquí. Es mejor irse a los Estados Unidos.”

El gobierno mexicano también tiene que compartir la culpa. Un agricultor dijo, “El gobierno mexicano dice que ayuda, pero los fondos [para ayudar a los agricultores a mejorar su equipo] nunca llegan a los campos”. El dinero, dijo él, se les da a los amigos de los políticos.

“El gobierno mexicano”, agregó él, “es uno de los más corruptos en el mundo”.

Algunas familias han sido muy trastornadas. Cuando los hombres van a California para trabajar, los peligros de cruzar la frontera internacional son tan grandes, que están indecisos de regresar a México para reunirse con sus familias.

Uno de los que fueron entrevistados desea que hubiera permisos que les permitirían trabajar en los Estados Unidos durante seis meses al año, y luego regresar a sus hogares durante los otros seis meses.

Un agricultor dijo que los hombres que regresan de los Estados Unidos tienen la tendencia de dar una imagen demasiado optimista. “Nadie dice lo difícil que es por allí”, dijo él. Hablan sobre los empleos que pagan $13 dólares por hora, pero no dicen mucho sobre los problemas de tratar de evadir a los oficiales de la policía de los EE.UU., de las malas viviendas, y de la evidente discriminación.

Historias de primera mano

La sesión del sábado por la mañana empezó con Lorena Manzo y Alberto Moreno relatando lo que recordaban de su llegada a los Estados Unidos.

Manzo era la única en su familia que había completado la escuela secundaria. Su ambición era ser abogada. Cuando una familia de California le ofreció un empleo de doméstica en su casa, ella se fue de su hogar en diciembre con casi sólo la ropa que tenía puesta. Eso resultó tener más importancia mientras más al norte viajó a principios del invierno.

Aunque la familia pagó por parte de sus gastos de viaje, se encontró desamparada en Nogales el día de año nuevo de 1994.

En el empleo, Manzo dijo que era tratada como una esclava. Sus empleadores la alimentaban con sobras de comida. Ella se escapó hacia un convento donde encontró refugio. Luego encontró trabajo cerca de Fresno, California, donde recogió cosechas — “todo lo que era cultivado”.

Estas experiencias la llevaron a que luchara a favor de los derechos de los trabajadores. Hoy día trabaja como la organizadora principal de CAUSA, la organización más grande de derechos civiles y humanos y propugnación de hispanos en el Noroeste Pacífico.

Moreno era un niño pequeño cuando sus padres, ya en los Estados Unidos, pagaron para que él y su hermana fueran transportados hacia el norte. Los ciudadanos de piel blanca que fueron contratados para pasarlos de contrabando a través de la frontera realizaron que ambos niños eran muy morenos para poder pasar como sus propios hijos. Ellos elaboraron dos tácticas. Compraron una máscara de lucha libre para Alberto. Luego les enseñaron sólo una palabra en inglés: “OK”. Si los inspectores en la frontera les hacían preguntas, los niños sólo tenían una respuesta — “OK”.

Hoy día Moreno, el antiguo coordinador de salud para emigrantes del Estado de Oregón, ahora trabaja con CAUSA. Él ahora habla inglés de manera extraordinaria, como lo mostró al leer uno de sus poemas más largos. Me hizo llorar.

Para Frank García, Jr., regresar a la Iglesia San Martín fue como regresar a su casa. Habiendo crecido en el área de Dayton, él se recordaba de los primeros días de la iglesia.

García, ahora director de la Oficina de Acción Afirmativa del Gobernador, ayudó a construir la iglesia. “Yo crecí en este edificio”, dijo él.

Cuando era niño, él sabía sobre la situación de inmigración. “En nuestra casa nosotros teníamos a personas como Lorena todo el día, y toda la noche”, dijo él. “[Había] personas buscando empleo, buscando algo que comer”.

“¿Son los latinos el problema?” preguntó García de manera retórica. Al contrario, afirmó él. “Están trabajando para hacer que Oregón sea mejor”.

Seminarios

Los seis seminarios cubrieron temas desde la historia de la inmigración, derechos personales, orgullo y empoderamiento latino, hasta cómo establecer una comunidad intercultural.

La presentación de D. Michael Dale se enfocó en cómo desviar argumentos anti-inmigrantes. Usando un método de conferencia abierta, Dale presentó los argumentos, luego incluyó al grupo para hablar sobre los mismos.

¿Les quitan los inmigrantes empleos a los trabajadores estadounidenses? En muchos casos, opinó la audiencia, los inmigrantes toman empleos que la mayoría de los estadounidenses rechazan, tales como trabajar en los campos. En áreas tales como construcción, podrían quitarles algunos empleos. Sin embargo, viendo toda la imagen, los inmigrantes crean tantos empleos como los que toman. Con sus ganancias, los inmigrantes deben pagar por comida, vivienda, ropa, y una amplia variedad de servicios.

Como prueba, Dale comparó varias ciudades grandes que tienen una relativamente alta población inmigrante — Los Ángeles y Chicago — con ciudades con una relativamente baja población inmigrante — Detroit y Cleveland. Él dijo que las ciudades con porcentajes más altos de inmigrantes eran vibrantes mientras que aquellas con poblaciones inmigrantes más bajas eran estáticas.

Algunos reclaman que los inmigrantes purgan a los ciudadanos de los EE.UU. que pagan impuestos. En general, dijo Dale, los trabajadores indocumentados pagan impuestos, pero reciben muy poco de regreso. Eso es especialmente cierto para aquellos que pagan hacia cuentas del Seguro Social con receptores no existentes.

Una de las mayores áreas donde los inmigrantes indocumentados reciben servicios caros es con los servicios en las salas de emergencia de los hospitales.

La afirmación de que terroristas vienen del sur de la frontera es fácilmente apocada. “¿Cuántos terroristas mexicanos hemos tenido en los últimos cien años?” preguntó Dale retóricamente. “Es mucho más fácil entrar a través del Canadá.”

Nadie que ha cruzado la frontera entre los EE.UU. y México ha sido jamás identificado como un terrorista. Todos los terroristas del 9-11 entraron a los Estados Unidos legalmente.

Algunos opositores dicen, “¿Por qué no esperan en línea?”

Dale respondió, “No se dan cuenta lo larga que es la línea”. En algunos casos, agregó él, “No existe una línea en la cual se pueda esperar. No existe una línea para usted”.

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