Algunos jóvenes difieren solicitud de programa de deportación diferida hasta después de la elección
Por Anthony Advincula, New America Media

Estudiantes unieron fuerzas en Portland a favor de la Ley Dream en el año 2011. Foto por Julie Cortez, El Hispanic News
New York, NY — Miles de jóvenes inmigrantes indocumentados formaron líneas largas en centros de ayuda e iglesias a través de todos los Estados Unidos el 15 de agosto para iniciar el proceso para obtener estatus legal temporal, bajo el nuevo programa del Presidente Obama para diferir las deportaciones de muchos traídos a este país cuando eran niños.
Pero otros a propósito están postergando sus solicitudes al programa de deportación diferida — por lo menos hasta después de la próxima elección presidencial en los EE.UU. El programa posterga la deportación por dos años (potencialmente renovable) para personas jóvenes traídas a los Estados Unidos antes de que tuvieran 16 años de edad. La nueva política de inmigración de Acción Diferida sólo aplica a aquellos que tengan 30 años o menores el 15 de junio de 2012.
Pero muchos inmigrantes indocumentados que están postergando sus solicitudes primero quieren estar seguros que el Presidente Obama sea re-electo. Eso les daría un poco de certidumbre que el programa de acción diferida no será descontinuado si él perdiera, y por lo tanto colocándolos a ellos y a sus familias en peligro de ser deportados.
Romney podría revocar el programa
“Miren, si Mitt Romney gana, él podría revocar este programa”, dijo Andrés Zamora, de 20 años de edad, un estudiante universitario indocumentado de Bronx, N.Y. Él pidió ser identificado sólo por el apellido de soltera de su madre. “Si ese fuera el caso, tendré miedo de venir y hacer una solicitud [de deportación diferida]. Sólo haría que yo y mis padres estuviéramos más vulnerables”.
Andrés, oriundo de Guatemala, vino con sus padres a los Estados Unidos a través de México cuando él tenía 7 años. Aunque su hermana menor nació en Nueva York y por lo tanto es ciudadana estadounidense, él y sus padres permanecen indocumentados y no tienen ningún camino para legalizar su estatus de inmigración.
“Es mejor tener cuidado”, agregó él. “Lo que en realidad es un alivio temporal podría causar más mal que bien al final, ¿no creen?”
Opiniones similares fueron escritas por otros jóvenes residentes no autorizados en un número de sitios que le dan frente al análisis de coste-beneficio de la política de deportación diferida de la administración de Obama, llamado Deferred Action for Childhood Arrivals (Acción Diferida para Llegadas en Niñez, o DACA por sus siglas en inglés).
“He estado luchando con la idea de hacer mi solicitud ahora o después de la elección. Hablé con un abogado, quien sugirió que me esperara hasta después de la elección ya que en cualquier momento el DACA podría ser removido”, dice un comentario en el portal de la Ley DREAM (http://dreamact.info), identificado como bigdreamer2010. “Estoy de acuerdo que es posible que Mitt Romney lo revoque”.
El DACA, a través del fallo administrativo de Obama, podría ofrecerles a los jóvenes indocumentados elegibles una postergación de ser removidos de los EE.UU., así como darles un permiso de trabajo. Algunos estados les permitirían tener una licencia para conducir. Es crucial para muchos tener transporte para ir a sus empleos o lugares de estudio, sin tener miedo de que una inspección de tráfico pudiera resultar en que sean deportados.
Miles se reunieron para presentar sus solicitudes
Cuando la política oficialmente entró en vigor el 15 de agosto, miles de jóvenes inmigrantes no autorizados se reunieron en diferentes ciudades por todo el país para una orientación de todo el día sobre los requisitos de elegibilidad y servicios legales gratuitos apoyados por grupos de derechos para inmigrantes y algunos oficiales públicos.
Sólo en Chicago, se reportó que cerca de 5,000 jóvenes indocumentados hicieron línea ese día en el Navy Pier, con una boleta enumerada y una carpeta de documentos en las manos.
En la Iglesia de St. Mary el área de lower Manhattan en Nueva York, cerca de 1,500 jóvenes indocumentados, junto con miembros de sus familias y amigos, llegaron tan temprano como las 6 a.m. Christine Quinn, dicente del consejo municipal de Nueva York, se unió a los defensores y partidarios para ayudar a miles a obtener una oportunidad para vivir, trabajar y obtener una educación en este país.
Sin embargo, Sarala, de 25 años de edad, una inmigrante de Asia Meridional, dijo en una entrevista que ella estaba poco dispuesta a presentar una solicitud por ahora. Ella dijo que sus parientes tenían dudas sobre lo que ocurrió con el programa especial de registro, conocido como el National Security Entry-Exit Registration System (Sistema de Registro de Entrada-Salida de Seguridad Nacional, o NSEERS por sus siglas en inglés).
“Podría ser similar”, comentó Sarala, que ofrece sus servicios como voluntaria para una organización comunitaria en el área de Jackson Heights de Queens, N.Y.
Ella explicó que unos pocos meses después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, el Departamento de Seguridad Nacional exigió que ciertos inmigrantes de países de las regiones de Arabia y Asia Meridional se registraran bajo el U.S. Patriot Act II. Después de que las familias acataron, algunos que permanecieron en el país más tiempo que el permitido por sus visas fueron colocados bajo procedimientos de deportación.
“Es difícil tener confianza. Ha sido muy difícil para mi familia”, dijo ella.
Muzaffar Chishti, director de la oficina del Migration Policy Institute (MPI) en la Facultad de Leyes de la New York University, comentó que la política de acción diferida podría, hablando legalmente, ser descontinuada si Romney es electo presidente — o aún si Obama gana y decide revocar o limitar la política.
“Éstas sólo son directrices emitidas por el Departamento de Seguridad Nacional y no un estatuto aprobado por el Congreso”, agregó Chishti en una entrevista por teléfono. Idealmente, estos jóvenes inmigrantes obtendrían protección legal si la Ley DREAM o una reforma de inmigración más amplia son aprobadas, dijo él. Pero él opina que aún es favorable que los jóvenes afectados se beneficien del programa de deportación diferida.
Chishti también dijo que espera que Romney, si es electo, optaría no reversar el DACA.
“Estos jóvenes inmigrantes pueden trabajar, viajar y vivir una vida normal, y su deportación diferida puede ser renovada después de dos años. Va a ser como el Temporary Protected Status (Estatus de Protección Temporal, o TPS por sus siglas en inglés) dado a los ecuatorianos, hondureños y salvadoreños desde la década de 1990”, añadió Chishti. “Pero al final del día, las personas toman sus propias decisiones”.
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