Cómo prevenir el abuso sexual de los niños: La conversación es la clave
Por Erin Rook, El Hispanic News

Portland, OR — Los residentes de Woodburn aún están estremecidos por el arresto el pasado 13 de agosto del Reverendo Ángel Armando Pérez, sacerdote en la Catedral Católica de St. Luke. Muchos se preguntan cómo alguien tan de confianza y respetado pudo cometer el crimen del que se le acusa — perseguir a un niño de 12 años de edad por la calle en su ropa interior después de haberle dado alcohol y haberle tocado sus “partes pudendas”.
Ya sea o no sea que el Padre Ángel sea culpable, la realidad es que los desconocidos representan una menor amenaza a los niños que aquellos que son más de confianza. Según el Departamento de Justicia de los EE.UU., el 93 por ciento de los jóvenes que son abusados sexualmente conocen al perpetrador. En cerca de un tercio de los casos, el infractor es miembro de la familia.
Por lo menos una de cuatro niñas y uno de seis varones sufrirán de abuso sexual antes de los 18 años de edad, según los Centros para el Control de Enfermedades. Algunos investigadores opinan que la prevalencia de abuso podría ser más alta del 30 por ciento.
Aunque es perturbador realizar que cada adulto probablemente conoce a una víctima (y probablemente a un perpetrador) de abuso sexual de niños, los padres de familia no están imposibilitados cuando tengan que darle frente al abuso. La herramienta más poderosa que los padres de familia tienen es la conversación.
Hablen sobre el asunto
Hablarle a los niños sobre cómo mantenerse seguros en términos neutrales y amistosos ayuda a que éstos mantengan límites sanos y los capacita a que busquen ayuda de adultos en los que confían.
“Nunca es demasiado temprano para tener conversaciones con sus niños dejándoles saber que no es bueno que otras personas los toquen de una manera que los lastime o que los haga sentir incómodos”, dijo Jennifer Marsh, vicepresidente de servicios para víctimas de la Red Nacional de Violación, Abuso e Incesto (RAINN, por sus siglas en inglés). “Empiecen temprano [tan jóvenes como a los 2 años de edad] a hablar con sus niños y déjenles saber que ellos siempre pueden venir a hablarle a usted cuando un compañero de escuela, maestro, entrenador, miembro de la familia, etc. los haya tocado o los haya hecho sentir incómodos”.
La organización de prevención de abuso sexual de niños, Stop It Now, sugiere enmarcar la conversación en términos de “reglas” en vez de hablar sobre “depredadores”. Por ejemplo: “Diga, ‘Algunas personas necesitan ayuda si no se pueden recordar de las reglas de cómo comportarse cuando están cerca de los niños’”.
Violar dichas reglas podría incluir tales comportamientos como abrazar, tocar, besar, hacer cosquillas, forcejear con, o sujetar a un niño que no desee este tipo de contacto, explicó la organización. Esencialmente, cualquier cosa que haga que un niño no se sienta seguro o se sienta incómodo.
La organización también sugiere plantear ejemplos y preguntarles a los niños cómo responderían. Por ejemplo, preguntarles qué harían si un adulto quisiera mostrarles fotos con personas desnudas o si la niñera entrara al baño sin antes tocar la puerta.
Ponga atención
Aunque uno nunca puede predecir cuáles adultos podrían representar una amenaza a un niño (y a menudo son las personas que uno menos se imagina), existen comportamientos que podrían reflejar una relación malsana.
“Si un adulto pareciera darle atención adicional a su niño, o si a su niño no le gusta estar cerca de una persona en particular — éstas son algunas señales de advertencia”, comentó Marsh. “Otra señal de peligro es si su niño empieza a recibir regalos de un adulto que pareciera que son demasiado caros o no existe ninguna razón por la cual ellos deberían estar recibiendo un regalo”.
Los infractores a menudo obtienen la confianza de un niño de manera gradual, ofreciéndoles regalos o privilegios para adultos (tales como películas para mayores de 17 años o alcohol) para establecer una relación establecida en “secretos especiales” que son atractivos a la fascinación que tienen los niños con la vida de los adultos, pero que a la vez aún son lo suficientemente prohibidos para desalentarlos a que se los mencionen a sus padres.
“Las personas que abusan a niños a menudo primero establecen una relación con el niño. Ellos podrían ‘experimentar’ con el niño para ver cómo reacciona a diferentes situaciones. Por ejemplo, el adulto podría ponerle el brazo alrededor del niño y luego abrazarlo o decirle que se siente en sus regazos”, dijo Stop It Now.
Este tipo de manipulación calculada podría disuadir a los niños de hablar sobre el abuso, haciendo que sea especialmente importante poner atención a cambios en el comportamiento o actitud del niño.
“Los perpetradores son increíblemente adeptos en controlar o manipular a sus víctimas”, agregó Marsh. “Algunas de estas tácticas incluyen amenazas de violencia en contra de la víctima o de sus seres queridos, regalos que si son aceptados por la víctima convencen a la misma que deseaban o se merecían lo que ocurrió, o le dicen a la víctima que nadie jamás lo creería”.
Estar alerta de cambios en el comportamiento de su niño lo podría poner sobre aviso de abuso sexual. Las señales podrían incluir retraerse de actividades, orinarse en la cama, un cambio de apetito, o saber cosas sobre el sexo que no debería saber.
Escúchenlos y créanlos
Si un niño le dice que ha sido abusado sexualmente, escuchen su historia (o incítenlos a que dibujen o escriban algo al respecto) pero no la reten.
“La reacción de un padre/madre cuando un niño lo revela es uno de los factores más importantes para determinar la manera en que un niño se recupera del abuso”, expresó Marsh. “Es imperativo que los padres les crean a sus niños. Es bueno hacerle preguntas a su niño, pero tenga cuidado de usar palabras que el niño no percibirá como si lo están culpando o están criticando su papel en el abuso. Nada que un niño, o un adulto, haga puede jamás justificar ser lastimado o violado”.
Marsh agregó que los niños podrían describir el abuso usando palabras que suenan juguetonas para hablar del abuso, tales como “hacer cosquillas” o “andar de locos” y que uno no debe tener miedo de preguntarle al niño qué parte del cuerpo le tocaron.
Aún si el niño está acusando a alguien en que usted confía y nunca esperaría que fuera un abusador, es importante que [el niño] sepa que usted está de su lado.
“Es muy importante creer y apoyar a un niño que revela que ha sido abusado o lastimado por un adulto u otro niño”, añadió Marsh. “El apoyo que un niño recibe o no recibe cuando es joven puede dictar los efectos del trauma a largo plazo”.
Reportes y apoyo
Ya sea que esté actuando porque sospecha algo, o porque un niño le ha revelado que ha sido abusado, ¿qué debe hacer con la información una vez la tiene?
Aunque se les exige a algunos profesionales a reportar la información concerniente a posible abuso sexual de niños, cualquiera puede llamar a la oficina local de bienestar de niños o al 911 para reportar una amenaza a la seguridad de un niño. Si no está seguro a quién debe llamar, comuníquese con ChildHelp llamando al 800-422-4453 para obtener ayuda.
Para obtener acceso a recursos de apoyo para usted o para un niño, llame a la Línea de Información Nacional sobre Asalto Sexual (1-800-656-4673) o visite online.rainn.org para tener acceso a asesoramiento local, propugnación médica y legal, y apoyo para familias. Oregón también tiene un grupo dedicado a apoyar a los sobrevivientes de abuso sexual, Oregon Abuse Advocates and Survivors in Service, en www.oassis.org. Para obtener más consejos y recursos visite www.stopitnow.org.
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